La toma de decisiones en el jugador de baloncesto

Estimados amigos:

Muy pronto vamos a empezar a publicar unos vídeos del trabajo técnico individual que realizo. Me parece importante que antes de empezar a desarrollar los temas, conozcáis unos principios básicos sobre los que baso mi trabajo.

En los últimos años me he especializado en el trabajo individual con jugadores y jugadoras. He tenido la suerte de trabajar con jugadores de primer nivel, como es el caso de Pierre Oriola, pero principalmente trabajo con chicos y chicas más jóvenes.

Aunque normalmente los objetivos del jugador son aprender a botar, pasar o tirar mejor, muchas veces el problema no es tanto de ejecución técnica como de una mala selección del momento. Por eso, en mi trabajo de técnica individual, está muy presente la toma de decisiones, la táctica individual.

No voy a entrar en discusiones de si existen por separado o, como  alguno de mis maestros defendía a muerte, la técnica individual no tiene sentido sin la táctica individual por lo que o se trabajan juntas o no sirven para nada.

 

Bueno, para lo menos iniciados vamos a dejar claro que es una cosa y que es la otra, eso sí, tratando de simplificar al máximo las definiciones.

Técnica Individual: Ejecución técnica de un patrón motor correspondiente a una acción del baloncesto.

Ejemplo: El tiro, la ejecución perfecta del lanzamiento a todos los niveles, pies, tronco, brazos, muñeca y tiempos.

Táctica Individual: Lectura de las situaciones de juego para decidir qué acción técnica debo realizar en cada momento.

Ejemplo: El tiro, un jugador debe saber cómo moverse para generarse posiciones de tiro y decidir cuándo debe lanzar o si debe realizar otra acción.

Todos conocemos jugadores que tiran muy bien sin oposición pero luego, en los partidos, ni siquiera son capaces de tirar o, si lo hacen, lo hacen en malas situaciones. O el típico jugador que bota de maravilla pero no saca ninguna ventaja de ello porque bota en estático.

 

 

Bueno, pues sean lo mismo o no, está claro que deben enseñarse y trabajarse al mismo tiempo desde edades tempranas. En las escuelas que dirijo trabajamos sobre la mejora individual del jugador por lo que dedicamos mucho tiempo a la pura ejecución técnica y la toma de decisiones.

Cuando traen un jugador a nuestras escuelas, o cuando pruebo jugadores para la selección, nos fijamos en cuatro detalles básicos:

Físico: Altura, peso, coordinación, velocidad, técnica de carrera, salto.

Habilidad motora: Me interesa ver si es capaz de manejar un mínimo el balón y desplazarse.

Intensidad e interés: Quiero saber si tiene ganas de aprender y si trabaja duro.

Lectura de juego: Aunque no haya jugado nunca, me fijo en cómo se mueve sin y con balón.

Una vez analizados estos cuatro puntos, podemos intuir el nivel de progresión que va a tener  a corto y medio plazo y podemos incluirlo en un grupo acorde con su nivel.

Ubicado el jugador, tratamos de generar ejercicios lo suficientemente difíciles para obligarle a mejorar, pero con objetivos alcanzables a medio plazo para evitar la frustración.

Normalmente, si se hace un buen trabajo, los niños mejorarán técnica y físicamente rápido pero lo más complicado es enseñar a un jugador a posicionarse en el campo, a moverse sin balón y a jugar mirando la defensa con el objetivo de conseguir ventajas.

En ocasiones llegan niños que parecen muy flojitos, que apenas saben botar y no llaman la atención, pero de repente, de forma natural, hacen un reemplazo, regalan una línea de pase o se mueven a la espalda del defensor.

Esos jugadores son difíciles de encontrar y, si tienes uno, trabaja mucho la técnica y tendrás un jugador/a muy correcto en poco tiempo. Por eso, desde edades tempranas debemos trabajar los más complicado, la toma de decisiones, desde el 1×0 al 3×3 para luego adaptarlas al juego de 5×5.

Cuando trabajo de forma individual, con los jugadores y jugadoras,trato de seguir estos mismos principios.Analizo al jugador o jugadora y trato de crearle un programa personalizado que, de verdad, le ayude.

Para ello los veo jugar, ya sea en directo o video y los primeros entrenamientos son de control, para ver qué cosas domina y donde puede mejorar a nivel técnico y táctico.

Normalmente los objetivos de los jugadores, van muy orientados a la mejora de un gesto técnico y mejorar porcentajes, pero yo no renuncio a integrar la toma de decisiones siempre que puedo.

Es cierto que, realmente hay jugadores profesionales que dominan en juego y sólo necesitan más repeticiones o la mejora de aspectos técnicos muy concretos, pero con gente joven es completamente necesario ayudarles a pensar.

A partir de ahora, si es que no lo hacías, piensa ejercicios en los que el jugador deba realizar el gesto técnico pero, que en algún momento debe decidir algo, si tira o pasa, si tira o penetra o si se mueve o no.

Algunos ejercicios básicos serian: 1X0 con incertidumbre, 1X1 con ventajas, superioridades de 2×1 o 3×2 o juego de 5×5 con botes limitados.

En próximos artículos y videos trataré de desarrollar estos conceptos y muchos otros, presentando los ejercicios que utilizo y, por supuesto, presentaré alternativas de toma de decisiones para cada uno de ellos.

 

Nacho Gella Ciprés

     Psicopedagogo

Entrenador Superior de Baloncesto

Coordinador de Soles Training Camp

Seleccionador de México U16